domingo, 20 de diciembre de 2015

El árbol de Navidad

El sonsonete de los números cantados por los niños de San Idelfonso se expandía por toda la casa como un eco acabado en euros, mil euros.


Mariana se entretenía sentada en la camilla de la cocina de la abuela junto con su hermano al que cariñosamente apodaba "Gu", con unas pinturas y un juego de rotuladores nuevos que su tía diestramente había puesto a disposición de los niños para evitar que anduvieran correteando por el salón que aparecía  recién adecentado.
Los dos niños no paraban de preguntar a su tía:
 -¡Ginha! ¡Ginha!, ¿cuando ponemos el árbol de navidad?
-Esperad, esperad un poquito a que se seque el suelo.
-¡Jooo! el abuelo también tarda mucho, protestaban los niños.
Todos los años su abuelo cortaba una rama de un pino que crecía en la linde de su quintal, cuando el compro la propiedad ya estaba allí y todos los años por estas fechas  una de sus ramas servia de árbol de navidad, a los nietos les hacía ilusión como antes a sus hijos.
Gu se encaramo en el escaño que había junto a la ventana.
-¡Ya viene avo! ¡ya viene avo! -grito- monto en su triciclo y salio hacia la puerta.
Mariana, Gu, vamos al salón, les indico su tía.
La niña agitaba un dibujo frente a ella mientras salían de la cocina,:
 -yo quiero que quede así, como el que he pintado, ¡te gusta tía!-


Todos se dirigieron al salón, en el centro ya había dispuesto la abuela una gran maceta que esa misma mañana mientras dormían los niños había forrado de papel de plata.
El abuelo coloco la rama de pino y la sujeto por el medio, indicándoles a los niños que fueran haciendo bolas de papel con los periódicos viejos a fin de sujetar la rama dentro de la maceta.
Los niños fueron apretujando bolas de papel en la maceta con alegría hasta que esta quedo llena.
¡Ya esta, ya no se cae, abuelo! -dijeron.
Muy bien, les contesto el abuelo mientras se sentaba en la mecedora.
Ginha, por favor, puedes bajar la caja de los adornos.
Ginha se descalzo, arrimo una silla al armario y del altillo saco una caja de colores.
 Se la dio a Mariana, Mariana a Gu y Gu se la llevo al abuelo.
Todos los años se establecía el mismo ritual, el abuelo les iba contando la historia del árbol de Navidad mientras los niños lo iban adornando.
¿Sabéis porque ponemos una rama de pino? - les pregunto mientras abría la caja de los adornos.
-Sí abuelo, porque tiene muchas ramas y los adornos no se caen, -le dijo Mariana con una gran convicción.
Sí, es cierto, los adornos no se caen, pero -sabes las hojas son perennes, como el amor, dijo su abuelo balanceándose hacia adelante para que Gu viera todos las bolas de colores que había en la caja.
Entonces abuelo,.. el amor es de color verde... y pere... -dijo Mariana.
Bueno, es verde y de todos los colores que tu quieres que sea, Mariana y "perenne" que quiere decir que nunca se estropea.
A mi me gusta el rosa, abuelo, ¿porque no hay un pino rosa?
El abuelo se quedo dudando un instante, si que los hay, mira, se levanto de la tumbona y tomándola de la mano, la acerco a la rama de pino, ahora cierra los ojos y apriétalos fuerte, mientras piensas en tu color favorito.
Mariana cerro los ojos convencida.
¡Siiii, es rosa avo!
Pero cuando abro los ojos es verde.
El abuelo le acaricio el pelo con afecto, claro, porque solo es rosa cuando cierras los ojos.
Gu, mientras estaba sacando las bolas de la caja y esparciéndolas por la alfombra.
Primero pondremos las bolas azules, a ver Gu, vete dándole bolas azules a Mariana. Primero pondremos las bolas azules que representan el arrepentimiento.
Abuelo, abuelo, -¿que es arrepentimiento?
Arrepentimiento...veamos... es por ejemplo cuando le quitas a Gu el coche que le regalaron por el bautizo y el se pone a llorar, tú te lo piensas un poquito y se lo devuelves, verdad, pues eso es arrepentimiento.
¡Bah! abuelo yo se lo devuelvo para que no llore y llame a mama.
Venga ahora pondremos bolas doradas, las doradas son como los premios, las cosas buenas que hemos hecho durante este año.
¡Ufff !yo he hecho muchas cosas buenas avo, he aprendido a montar a caballo, me he portado bien en el colegio, eso también vale, verdad.
Si eso también vale, -dijo el abuelo- .
Por tanto, continuo, ahora pondremos las de color plata para agradecer todas esas cosas buenas que hemos hecho y aprendido.
¡Abuelo, abuelo! ¡solo quedan las rojas! .
Hay muchas, ¿porque hay tantas rojas?, abuelo.
Las rojas son las peticiones.
Claro, abuelo, ya lo entiendo, Gu ha pedido muchos juguetes, bueno yo también -dijo Mariana- mirando a su hermano.
¡A que sí, Gu!
Bueno...bueno, tendréis que dejar alguna para tía, para la abuela, para mama, para papa.
Tía, tía, ¿tu que vas a pedir? la rodearon con sus brazos.
No se, no se, es un secreto.
Ahora, pondremos esta cinta larga de colores, para ir dando vueltas alrededor del árbol.
¿Porque ponemos la cinta, avo? -pregunto Mariana.
Veras, la cinta es para que todos estemos juntos, mira y dándole un extremo la coloco a Mariana junto al árbol, ahora Ghina ira dando vueltas alrededor del árbol y todas las cosas quedaran unidas.
Ya solo quedaba la estrella, y un juego de luces en la caja.
A ver, Gu, tu pondrás la estrella, dijo el abuelo y lo alzo sobre sus hombros, para que llegara a la parte mas alta.
Veis como brilla.
 Los niños la miraban desde abajo, sorprendidos, y ahora pondremos estas lucecitas para que cualquiera que pase las vea desde la calle, así sabrá que es Navidad.

¡Biennnn! gritaron los niños al unisono, ya es Navidad.

¡Feliz, feliz Navidad, la que hace que nos acordemos de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde al abuelo las alegrías de su juventud, y le transporte al viajero a su chimenea y a su dulce hogar! (Charles Dickens)














domingo, 22 de noviembre de 2015

Páginas en blanco




No me siento deseado, estoy triste.

Esta frase aparecía en varias páginas del diario y a continuación un amplio espacio en blanco, impoluto, premonitorio.

Hoy también le dije que estaba guapa, que la veía bonita con ese vestido que dejaba al descubierto sus hombros y parte de su espalda. en realidad esta bonita con cualquier cosa.
Dice que se lo compro en Valencia, pero que aquí hace frío y casi no lo usa, que necesita algo más confortable y rebusco otra prenda en el armario.
Tenia deseos de abrazarla y besar sus hombros lentamente mientras hacia descender la cremallera de ese vestido, en realidad tenia ganas de hacerla el amor, sera por los niveles de testosterona, no se donde he leído que son mas altos por las mañanas. 
Me he comido mi testosterona..., como hacia dentro. 
Mejor dicho, la he desayunado.
Me ha dejado una sensación extraña, como de dolor, de vacío o de grito, no lo sé.
No es el momento,  parecía repetirme la gaviota que suele posarse en el alero del tejado para devolverme a la realidad con sus graznidos.
Creo que le altera que golpee la cucharilla frenéticamente en la taza. A la gaviota.

Dos páginas en blanco, como si fueran una de espera y otra de transición.

Anoche me acosté mas temprano, no, no estaba cansado, le dije que me apetecía irme a la cama, que si se venia ella también.
Me fui desnudando de espaldas a la puerta y lo hice con premonición, despacio, esperando su llegada, por si me sorprendía rodeándome con sus brazos para soltar los botones de la camisa.
No ocurrió nada. 
Deje una luz tenue encendida y la persiana a medio bajar, la claridad de la luna se filtraba por los agujeros.
Espere, espere.
No merece la pena enfadarse antes de dormir, supongo que también lo he leído en algun lado.
He dormido bien. 
No quería quedarme dormido.
 ¿cuanto tiempo espere?

Un signo de interrogación ocupa toda la pagina, resaltado, como trazado repetidamente durante mucho tiempo, parte de la tinta había quedado impresa en la hoja anterior, como un calco.

Hoy me entretuve en la ducha, cerré los ojos y deje que el agua resbalara por mi cuerpo hasta que se agoto el termo y la sensación de frío me golpeo.
Contemple mi imagen en el espejo, todo era normal, supongo, al menos para mi. 
Solo nos habíamos duchado una vez juntos, no se porque vino a mi mente ese recuerdo, ni tampoco porque se mezclo con el que tenia cuando una vez la lave el cabello, eran como dos flash mentales con una alta carga erótica.  A fin de cuentas, la carga erótica estaba en mi mente, aquella vez no paso nada, bueno, mi testosterona se fue por el desagüe  creo que acompañada de pompas de lamento con fragancia de desaliento.

Varias páginas en blanco.

Hace varios días que he regresado y demasiados para que vuelva.
No se, creo que debo adquirir una planta.
Hoy he tomado dos cafés, estaría bien tener una planta con flores sobre esta mesa, no se porque pienso esto, puede que lo leyera en algun sitio y ese pensamiento a vuelto a mí.
Me haría compañía, sera mi subconsciente, me pregunto.
Sí, definitivamente comprare una planta, con flores. Se me da bien cuidar una planta.
Tengo que cuidar más de mí, ella me ayudara.



Entre las páginas en blanco,  pétalos de flor y una poesía.

Voy a arraigar en ti. Mis fuerzas más oscuras
remueven lentamente la tierra de tu alma.
Quisiera penetrarte y enraizar mi esencia
sobre la carne viva que nutre tu fervor.
Ahondaré en ti mismo y abrasará tu sangre
el fuego de la mía rebelde y soñadora.
Invadido por mi, derribaras la cumbre
que te aleja del cielo.
¿No sientes mis raíces? Tu tallo
florecido,
ebrio de sí, eterniza mi cálida
fragancia.
¡Irguiéndolo alzarás la copa de mi frente,
hasta volcar su zumo en los labios del sol!
                 (Ernestina de Champourcín)

domingo, 8 de noviembre de 2015

Domingo en la aldea.



Los domingos que dormía en la casa de la aldea solía despertarse antes que ella, por naturaleza, como acostumbraba a decirle,  -soy más de mañana-  le había expuesto al principio, poco tiempo después de conocerse.
Ella permanecía en la otra cama completamente tapada con los cobertores, apenas quedaba al descubierto un trocito de cara, eso le hacia gracia, sonreía para sus adentros mientras se vestía lanzando miradas furtivas por si  abría los parpados y le invitaba a compartir la calidez de su lecho, a veces se le dibujaba una sonrisa mientras se abotonaba la camisa al imaginar ese cuerpo tibio cubierto de edredones, eran pensamientos fugaces que desaparecían justo cuando recogía los zapatos y salia descalzo por el amplio pasillo alfombrado.
La puerta de la habitación apenas hacia ruido  al cerrarse desde que el la arreglo una mediodía, justo antes de la comida familiar de los domingos,  ese hecho lo recordó mientras se calzaba en la amplia baranda iluminada por los primeros rayos de sol.
Seria el tercer o cuarto fin de semana que pasaban allí; aquella noche se habían quedado en la cocina viendo una película en versión original , cuando se fueron a acostar, él intento cerrar la puerta sin hacer ruido, no hubo manera, tras el portazo se echaron a reír, sus padres  ya sabían que estaban en la habitación, se sintieron como dos adolescentes imaginando  las elucubraciones que surgirían en el dormitorio de al lado tras el golpe y las risas, a la mañana siguiente su padre se acerco con un destornillador y una lima , "portanto"  -dijo- y le indico la puerta, desde entonces él salia sin perturbar los sueños.

Descendía por la escalinata haciendo equilibrio para no pisar los caracoles que se replegaban hacia la madreselva que la adornaba. La perra, un cruce de perdiguero y  pointer se agitaba en su espacio reclamando su atención, le abría la puerta y se miraban cómplices antes de que ella saliera alocadamente hacia el gallinero donde se plantaba haciendo una muestra con su pata derecha, él sonreía alegremente, ambos recordaban sus tiempos de cacerías.



Encendía un cigarrillo y paseaba por la huerta caótica, donde todo crecía a su libre albedrío, una higuera pegada al gallinero ofrecía higos inalcanzables, volvería a podarla a finales de febrero, -pensó- , al lado un nogal había desprendido sus frutos, algunas nueces habían quedado atrapadas en el emparrado de los kiwis, piso sin darse cuenta un níspero maduro que la perra olisqueo antes de salir disparada tras un gato amarillo que trepo a un naranjo para luego saltar a un peral donde observo burlón a su perseguidora. Arranco unas hojas de las berzas que crecían al lado de las fresas y apurando el pitillo se dirigió de nuevo al gallinero donde arrojo las hojas a los "pintos", pronto alguno de ellos iría a formar parte de un arroz de cabidela, se le hizo la boca agua.
 Diana, la perra, se hacia la remolona, él la engatusaba con los cereales y accedía a dejarse encerrar de nuevo moviendo la cola.



El trayecto hasta el "tasco" era de apenas trescientos metros y discurría por la carretera nacional,  se encontraba ubicado al lado de la iglesia, suponía que como en casi todas las aldeas, a fin de cuentas la iglesia era un buen reclamo y parroquianos no habrían de faltar, la pequeña y oronda regente del establecimiento lo miraba con disimulo, sobre todo las primeras veces que fue, al igual que los habituales de esas horas tempranas de café y cachaza, el no le daba la mayor importancia y hasta le resultaba divertido.
Seguramente se preguntara la buena mujer quien seria aquel extranjero que le pedía un café con acento español. Hojeaba el periódico inmune a las miradas escrutadoras a la espera que ella le "ligase" al móvil, sí, le gustaba utilizar esa palabra en otro contexto, como otras muchas que luego adaptaba en sus escritos.
Instantes antes de que ella le "ligase" acaba de leer un prologo de Clara Ferreira Alves sobre la poesía de Alvaro de Campos: "Nada há de mais perigoso num escritor do que o coraçao romántico. O coraçao romántico faz perder o controle do verbo e da técnica..." , solía quedarse pensativo con el bolígrafo entre los dedos y luego escribía algo en su bloc.
Cuando ella le ligaba el pagaba los dos cafés consumidos y desandaba el camino hacía la quinta.

domingo, 25 de octubre de 2015

Sábado

Yo creo que fuimos nacidos hijos de los días , porque cada día tiene una historia y nosotros somos las historias que vivimos... (Eduardo Galeano)




Desde hacia un tiempo vivía solo en aquella casona, una segunda planta con vistas al tejado de la iglesia, un tejado de color verde.
No es que fuera muy ortodoxo, -solía pensar-, a la vez que se hacia la suposición de que el párroco ante las continuas goteras decidió sustituirlo por ese material tan versátil y moderno.

Poco a poco fue reduciendo los espacios habitables, en un principio el dormitorio de los niños, carente de algarabía y juguetes, aún quedaban las dos camitas con sus edredones de motivos infantiles y un póster de un cantante adolescente tras la puerta del armario.
Bajo la persiana y cerro la puerta, nunca más volvió a entrar.

Rehízo la cama de matrimonio con las sabanas de hilo bordado, con parsimonia, procurando que no quedara una sola arruga y con las medidas adecuadas, tal y como había aprendido en el ejercito. Aunque no era muy castrense, dispuso un cojín a juego con la colcha, lo situó encima de la almohada exactamente en el centro del cabecero de madera torneada.
Era una habitación amplia y luminosa con una balconada al exterior, demasiado espacio para un hombre solo y divorciado, aunque eso carecía de importancia.
Esa pasaría a ser la estancia para invitados, si es que algun día alguien le visitaba.
Cerro las cortinas y dejo que la luz entrara tamizada proyectando sombras difusas que se adueñaron del espacio a su libre albedrío, una pelusa quedo atrapada por un cabello  justo en el instante en que se cerro la puerta, seguramente por el suspiro  exhalado o por la corriente de aire que se formo.
Traslado su ropa a una estancia más pequeña,  la dispuso ordenada en la comoda ocupando todos los cajones primorosamente forrados en papel, menos el superior derecho, ese, lo reservo para ella, colocando unas prendas delicadamente dobladas, sonrió para sus adentros, tan solo una de ellas podría delatar una presencia femenina en la estancia, suspiro mientras veía proyectada en el espejo la imagen de un retrato de mujer.
La cama permanecía deshecha en su mitad, testigo de que solo había dormido una persona, un lecho en el que se nace, se ama, se muere, donde se llora y se estremece con la ultima convulsión, un espacio donde acontece el ciclo de la vida.
La deseo aquella noche cuando se acostó y se quedo quieto, con los parpados cerrados, reconstruyendo mentalmente la imagen de su cuerpo.
Ahora, al mover su retrato frente a él, volvió a pensar lo que no le había confesado antes, ese deseo, ardiente , de que ella recorriera su piel con todos sus defectos y sus cicatrices, le gustaba imaginarla con sus gafas de pasta negra observando minuciosamente su cuerpo desnudo, a horcajadas sobre él.
Penso que quizás ella tuviera algún temor  o acaso su propia desnudez no le agradaba y la única forma de alejar ese miedo, fuera mirarle con la vista distorsionada por la miopía que produce la oscuridad, esa idea le entristeció, sus pensamientos se atenuaron como la llama de la vela que ardía en la mesita de noche, la había colocado allí, deliberadamente, si un día se volvía a producir un encuentro entre ellos, él la desnudaría frente a la temblorosa luz, con esa lentitud minuciosa que borra la timidez. 
De un soplido la apagó y una voluta de fragancia se unió junto a sus deseos para ir desvaneciéndose como las ultimas luces de aquel sábado anodino mientras contemplaba como las hojas del otoño naufragaban en el estanque.



Recogió su cuaderno y anoto: "Sábado, tarde cinzenta e nublado, o teu afastamento torna-se mais palpável. Tenho saudades tuas.

domingo, 4 de octubre de 2015

Instantánea



 Permanezco con los ojos cerrados intentando discernir si el zumbido esta en mi cabeza o acaso es el crepitar de la hojarasca por la que he caminado hasta derrumbarme.

Te acercas, escucho tus pasos.

Octubre, agita mis entrañas y revuelve mi estomago como el mal mosto, algo se derrumba en mi interior una vez más.

Siento el peso de tu mirada.

La tarde se ha quedado de un gris plomizo, la temperatura ha descendido varios grados provocando un escalofrió en mi cuerpo, me he puesto una chaqueta para contrarrestar esa sensación, aunque creo que ese temblor involuntario no es de frío.

Un café, por favor, te suplico.

 Permanezco tumbado en el escalón de la plaza, aunque en realidad me imaginaba sentado en el viejo sofá al que esa misma mañana había colocado una colcha para cubrir los desperfectos de la tapicería en el afán de convertirlo en algo mas visual, seguía siendo igual de incomodo.

Dame algo, una moneda.

 Aquella tarde se escuchaba un ligero murmullo procedente de la calle adyacente que se filtraba como un zumbido a través de los cristales donde una moscón se debatía frenéticamente en una lucha titánica entre salir o quedarse, como yo.

Llueve.

He deambulado mil días perdido en tres otoños de vino y de rosas, cierto que mas de vino que de rosas, aunque ambos me embriagan.
En la maleta guardo el aroma de su pecho y mis lagrimas. Mi traje de los domingos y un cuaderno en blanco. Pensaba escribir.

He escuchado el disparo.

Aquel día descubrí que no existía diferencia entre el sabor de su piel y el café.

Gracias por las monedas.

Un día alguien hablara de mi, quizás tú, fotografo o escritor.

sábado, 26 de septiembre de 2015

"La isla verde azul"

Ella espero pacientemente a que el reloj marcara las doce de la noche y apenas unos segundos después se acerco a mi con una mirada intensa, de esas que te desnudan el alma y me susurro al oído: "parabens salmantino".
Dos días más tarde  nos encontrábamos de nuevo con una mochila a las espaldas y un destino estampado en un billete de avión.

El rumbo, una isla en el Atlántico de la que solo conocía su nombre y su ubicación, Isla de Sao Miguel , nominada como mejor destino de turismo sustentable en el 2015, ahora mientras escribo estas lineas la he rebautizado para mi, "isla de verde azul", son los dos colores que siempre vi, apenas salpicados por pinceladas de negro volcánico y unas motitas de olivina que brillaban al ser acariciadas por la espuma de un mar en calma.

El viaje comenzó en el  aeropuerto modernista de Francisco Sá Carneiro (Oporto) y en apenas dos horas de vuelo que aproveche para dormitar llegamos a la ciudad de Ponta Delgada capital de las Islas Azores, nuestro destino, para perdernos por sus enmarañadas calles jalonadas de edificios coloniales donde el negro esponjoso de las piedras de lava talladas se fundía con el blanco luminoso de sus casas encaladas.


Nos encontramos en la Isla de São Miguel también llamada Isla Verde azul, para Tarro de Recuerdos.
Creo que muchas veces una buena forma de recorrer un lugar nuevo es preguntarle a los lugareños acerca de cuales son los sitios que más les gustan de donde habitan, así fue como sentados en una terraza de un bar desplegamos nuestro mapa sobre una mesa y tras unas cervezas compartidas en animada charla con unos jóvenes lo teníamos lleno de indicaciones que no deberíamos perder, estos garabatos en el mapa junto con las notas que mi previsora acompañante llevaba nos daban una idea bastante acertada de lo que debíamos visitar a partir de esa noche.
Fue muchísimo más.

Alquilamos un opel corsa del siglo pasado, por casualidades de la vida, me resulto muy familiar, en el nos dirigimos a la primera recomendación para la cena y como no a la degustación de una de las sugerencias que antes habíamos anotado en nuestro mapa de sus platos típicos, en el http://restaurantecais20.pt/pt , no nos defraudo, salimos encantados de sus instalaciones para pasear por el pequeño acantilado cercano y tener una vista nocturna de aquella parte de la isla desde un mirador que era un antiguo horno de cal, antes de nuestro encuentro con las que serian a la postre nuestras anfitrionas para el segundo y tercer día en la isla, Carmen y Carmo, nos habían citado en las cercanías de la iglesia matriz, ellas eran las dueñas de la casa donde nos alojaríamos durante los dos siguientes días, su espacio esta en la web https://www.airbnb.pt/ , era la primera vez que utilizábamos esta forma de alojamiento y para ellas fuimos también sus primeros huéspedes, tomamos un café y nos empezamos a conocer amenizados por un grupo de música local, con sus sugerencias, fuimos completando aún mas nuestro mapa, en un ambiente distendido y aunque la lluvia, nos sorprendió de vez en cuando, la recibimos como un saludo de ese primer día en la isla.

La http://www.pousadasjuvacores.com nos acogió en Punta Delgada, esta es una opción económica de pernoctar dentro de un ambiente juvenil, bullicioso y multirracial donde, eso sí, a las doce de la noche se establece el silencio de rigor.
A la mañana siguiente, después de tomar un desayuno continental continuamos nuestra aventura, esta vez de día y  bordeando el mar, apaciblemente, por una carretera estrecha y bien asfaltada como un trazo de rotulador negro en un vergel, a ambos lados las hortensias y los arbustos debidamente arreglados iban adornando nuestro paso, lento, calmo, cada poco tiempo un mirador que se enfrentaba al mar, invitándonos a la contemplación del paisaje, São Roque, Populo, Lagoa y Caloura, donde la carretera termina en el mar, apenas 21 kilómetros desde Ponta Delgada. Ya era algo más de medio día, momento justo para el primer baño en el Atlántico, en el marco de una pequeña cala.


Después del refrescante chapuzon una carretera en sentido ascendente nos llevaría a la pequeña ciudad de Furnas, a nuestra espalda dejábamos el mar para adentrarnos en  la isla, plantaciones de maíz, bosques de lauresilva, pinos y otras especies, donde las vacas más felices del mundo, supongo que porque están en libertad y el ordeño se realiza en los prados donde se encuentran, pacían tranquilamente en laderas empinadas acompañadas con el trinar de los pájaros y la brisa del mar. Este fue el acompañamiento hasta las orillas de Lagoa das Furnas.


Antes de recorrerla a pie, optamos por degustar un cocido açoriano, https://www.youtube.com/watch?v=0ea5-5uzFXw .
La Lagoa das Furnas esta bordeada por un sendero circular, una vegetación macaronesica ( palabra que proviene del griego y que significa islas afortunadas), fumarolas sulfatadas, un centro de interpretación y una capilla neo-gótica, Nossa Senhora das Victorias, mandada construir por D. José do Canto, al estilo de las catedrales europeas y como voto hecho para la recuperación de una enfermedad de su amada esposa.



Un paseo agradable, en un entorno mágico, contribuyo a hacer una buena digestión del cocido, el sendero nos sorprendería con más cosas a medida que nos adentrábamos en él, un caminante, una prima  del dragón del lago Ness, una simpática rana, en fin, toda una delicia. http://www.tsf.pt/PaginaInicial/Vida/Interior.aspx?content_id=3398020
Para ir acabando el día nos dirigimos a la Poça da Beija, o Poza de la Juventud como también se la conoce, un idílico espacio donde por tres euros disfrutamos de unos baños en aguas férreas a distintas temperaturas que nos devolvieron un poco de juventud a nuestras pieles, ahora teñidas delicadamente con un divertido tono rojizo. http://www.pocadadonabeija.com/#home . de esta forma y con una frugal cena, pusimos rumbo de nuevo a la capital, donde nuestras nuevas amigas y su mascota "Moka", nos deleitaron con una agradable velada.






sábado, 12 de septiembre de 2015

"Por tanto..."

Resulta curioso como algunas expresiones o palabras se añaden inconscientemente a nuestra forma de expresarnos, sin darnos cuenta unas veces, otras conscientemente, las vamos incluyendo como un aderezo a nuestra forma cotidiana de hablar.
"Por tanto...", suele decir a menudo el padre de una de mis lectoras y a continuación, después de una breve pausa, como un suspiro, argumenta una serie de razones y convicciones propias respecto al asunto o al hecho preciso sobre el que gira o se desenvuelve la conversación.
En determinadas ocasiones ese "por tanto" queda como una sentencia lógica e irrefutable, en otras como una invitación a la respuesta pausada y meditada.


Lo cierto es que esa expresión hábilmente utilizada por esta persona, actualmente se ha adherido a mi manera de expresarme, "por tanto" la utilizo a menudo. Resultando que cuando incluyo la citada expresión en las conversaciones que mantengo con su hija, su forma de sonreír me denota una gran complicidad, sus ojos se vuelven más expresivos y su rostro se ilumina, con lo cual el producto del "por tanto" origina una adicción en mi a la expresión, unas veces inconscientemente otras adrede, a sabiendas de los resultados que produce en su rostro.
El tan manido "por tanto" viene a cuento, de que después de este parón veraniego y como consecuencia de mi emigración, voluntaria, sí, necesaria, también, no he podido publicar con la frecuencia que hubiera deseado, ni tan poco me he podido nutrir debidamente de la lectura de otros blogs que habitualmente sigo, "por tanto" estimados lectores y bloger@s os pido disculpas.
Retomo de nuevo "por tanto", con  esta entrada mi actividad en el blog, poco a poco irán apareciendo  nuevas historias para vosotros desde mi nube.


Agradeço a D. Adelio para inspirar este post.

miércoles, 15 de julio de 2015

La cita.

Mi muy estimada y querida Condesa de Faria:
He recibido con la premura con la que acostumbráis, vuestras noticias y ese feliz regreso a la tierra que  amáis, lo cual me alegra y me satisface.
El sobre que encerraba vuestras palabras y vuestros sentimientos me fue entregado en la villa de Dornes.

Es evidente que largos son vuestros brazos para dar con mi paradero.
Las buenandanzas me ha sido entregadas por un  mozo de caballerizas, que no dejo de vociferar mi nombre hasta que me tuvo frente a él, supongo que también a vuestro servicio, aún así,  he de deciros que nada más que vuestras noticias fueron puestas en mis manos, me ha  apercibí que habían llegado carentes de vuestro perfume, lo cuál, lamento, pero como vos soléis decir, "es lo que hay".

En fin, me apacigüé el recuerdo del aroma de vuestra piel, con una lectura ávida de vuestros escritos y obvie este olor a cuero viejo que desprendía vuestra carta acrecentado seguramente por el sudor del caballo donde fueron transportados estos pensamientos con tanta prontitud.

Os respondo desde las cercanías de la torre pentagonal de Dornes, donde me encuentro tratando de hallar una nueva pista, que espero contribuya al esclarecimiento de la enigmática lectura que a escondidas pude hacer del manuscrito hallado en el alcázar que la Orden del Temple poseía en Olivenza y de cuya biblioteca fui despedido de malos modos por un bibliotecario inepto, carente de miras y demasiado servicial con todos los preceptos anticuados de sus superiores.
Aunque es cierto que estoy un tanto dolido por la actitud que mostraron estos personajes al verse sus poltronas tambalear ante mis conocimientos, os aseguro que mantengo mis ánimos intactos.

Se del tiempo que esta investigación me esta ocupando, os pido disculpas, aunque vos ya sabéis de la importancia que este asunto tiene para mí.



Me he alojado durante un tiempo en una posada cercana, evitando así, verme envuelto en más disputas, en este caso, las que mantienen  los feligreses de esta aldea de Dornes con sus vecinos de Serta, curioso nombre, por cierto y que hace alusión como así queda de manifiesto en su escudo de armas a la sarten y los huevos con los que la señora de estas tierras después  de tener conocimiento del fallecimiento de su esposo y por ende señor de la villa de Serta, se lanzo contra la legión romana para evitar la invasión, es decir a huevos y sartenazos. Ahora se discuten  la posesión de la imagen de la Virgen del Llanto, por no estar de acuerdo en la pertenencia de las tierras donde apareció la imagen.
Al corriente de todos estos hechos, me ha puesto una afable vendedora de pócimas y de ungüentos, oronda de carnes y desdentada por más señas, que al verme merodear por la iglesia que ordenara construir vuestra amada reina Santa Isabel, pegada a la torre templaria, o mejor bajo su protección, enseguida me salio al paso, para, aparte de satisfacer su curiosidad por ser yo estraño en la villa, hacerme un relato concienzudo de las disputas y afablemente ofrecerme unas hierbas para el  "mal de ojo", supongo que apreciaría en mi rostro, la turbación producida en el enfrentamiento con el bibliotecario y sus superiores, o quizás, la tristeza de no teneros a mi lado, ambas son ciertas.
Comentadas las propiedades que enumeró en retahíla  de sus pócimas y que convenientemente tenia dispuestas en unos toscos tarros de cristal junto con una especie de dulces, a los cuales  no pude resistirme  probar, adquirí uno de los envases, el que dijo que contenía la hierba de los recuerdos y que vos conoceréis como rosmarino o alecrim, planta mágica desde la antigüedad y emblema de amor  y aunque vos sabéis que soy bastante incrédulo en estas cuestiones de males de ojo, compre un envase en la creencia de utilizar el rosmarino en algún condumio que en nuestro próximo encuentro, espero os satisfaga, pues vos ya sois conocedora de mis artes culinarias.

Después de la venta y la charla solicite su ayuda, pues me pareció mujer despierta y ávida de conocimientos, a lo cual no puso ningún "pero"  con lo que amparados en la noche y aprovechando que los feligreses en ese momento se hallaban reunidos en la capilla invocando a su desaparecida Virgen  mediante oraciones y cánticos, aprovechamos las notas que se desprendían del órgano a través de los muros de la iglesia para amortiguar nuestros susurros y nos dirigimos a la Torre, ya os he comentado anteriormente que es pentagonal, mandada reconstruir por Gualdim Pais, siguiendo la divina proporción o numero áureo y el pentagrama pitagórico. El pentagrama místico de Pitagoras fue un diagrama esencial del esoterismo geométrico, muy tenido en cuenta por los templarios, obvio deciros que se representa por la letra griega tau, aclarado este punto para vuestro ansia de conocimientos, os diré que con un trozo de lino blanco que me proporciono la posadera de algun retal viejo y un trozo de carbón he podido sacar una imagen del dintel de la puerta, donde me indico mi oronda vendedora que se hallaban unos intrigantes trazos, el dibujo resultante deciros que es exacto al que aparece en el manuscrito de Olivenza, son dos círculos separados por una lanza, un dardo y una figura que desconozco, pero que se me antoja una caja de música, o una especie de teclado, quizás como un piano, ya que este contiene la proporción áurea, ocho teclas blancas y cinco negras en grupos de dos y de tres. La serie 2,3,5,8 es el comienzo de la serie Fibonacci, extrapolando esto  a las notas musicales tendríamos ocho notas con cinco alteraciones dadas por las negras, es decir 13, el siguiente numero de la secuencia, como curiosidad un acorde mayor estaría compuesto por las notas 1,3,5 de una escala y este seria un acorde lleno, agradable y armonioso, al igual que las cinco caras de esta Torre, curioso, verdad. Uno de los círculos tiene ocho resaltes también circulares y esto me lleva a pensar de nuevo en la escala musical.
El hecho de que estos símbolos estén representados o dispuestos en esta torre pentagonal me lleva a pensar en algun tipo de instrumento, cuyas notas o melodía resultante abriría la puerta a una nueva pista, puede parecer descabellado, lo reconozco, pero vos que sois conocedora de las artes musicales, no creéis y os pregunto, que se podría establecer una relaccion entre el numero áureo y las notas musicales producidas por un instrumento construido a tal efecto, como podría ser esta torre actuando simplemente de caja de resonancia.
Mañana partiré en dirección al castillo de Tomar, creo que el circulo con los ocho resaltes hace referencia a la charola que se encuentra en el interior del castillo, concretamente en la capilla de la iglesia  y que es una copia del Santo Sepulcro de Jerusalen, aunque antes espero encontrar a un anciano artesano que trabajo en el castillo y del cual espero obtener alguna aclaración a mis dudas. Según he podido saber  por mediación del posadero se encuentra cercano a estas tierras y que habita en un bosque en una estraña especie de tienda construida al estilo de los mongoles, una yurta, algo estraño para estos tiempos.


Me gustaría que me acompañarais en este viaje y para eso os emplazo a la mayor brevedad posible de la cual podáis disponer para que os reencontréis conmigo en el Castillo de Almourol desde donde he dispuesto que un velero nos lleve aguas abajo del río Tejo, disculparme que no os anticipe nada más, pero tengo la convicción de que las pistas que dispongo son correctas y prefiero daros los detalles en persona.
Sabéis que necesito de vos, me gustaría tuvierais a bien acompañarme en esta aventura e instruirme con vuestros conocimientos musicales, os solicito ayuda y por supuesto compañía.




miércoles, 17 de junio de 2015

Premios y Agradecimientos

Justo cuando Tarro de recuerdos se encontraba solucionando los problemas técnicos de la comunicación  y a la vez solventando los cambios de circunstancias que le han acaecido, llegan a su humilde espacio unos cuantos premios otorgados por otros blogers.

                                                                    Gracias,

 si ya de por sí, Tarro de recuerdos estaba contento por vuestras visitas, ahora, deciros que esta en un estado de gracia continuo.
Cuando fui recibiendo las noticias de vuestras nominaciones me hubiera gustado contestaros y agradeceros ese detalle vuestro con prontitud, os pido disculpas, no pudo ser, ahora, resueltas estas cosas de la cobertura, os doy cumplida respuesta.


Empiezo por el Premio "Best Blog" que recibí de Maria Campra Peláez y su blog http://escritoramama.blogspot.com.es/ y siguiendo las normas de este premio:

1. Nombrar al Blog que otorga el premio: "Mama escritora" ya estáis nombrada, deciros que vuestro blog me gusta...sabéis en algunas de vuestras entradas el olor a Nenuco ha vuelto a  impregnar mis recuerdos.
2. Visitar el resto de los Blogs nominados: A algunos ya os conocía, y los que he descubierto con una grata alegría, intentare seguiros asiduamente.
3. Responder a 11 preguntas.
   -¿De que hablas en tu blog?
Un poco de todo, hechos pasados y sí, vestidos con esa ficción que se crea en la mente cuando uno los escribe, unas veces como un desahogo liberador y otras como el grito de  los sentimientos.
   -¿Que te hizo crear tu blog?
El Camino de Santiago, ahí empezó todo, ese afán por contar lo que me iba sucediendo en ese viaje tan genial  y que tanto me ha otorgado.
   -¿Cuales son los tres adjetivos con los que te defines?
Soy leal, alegre y positivo y todo eso dentro de mi imperfección.
   -¿Cual es el objeto más raro de tu habitación?
No es que sea raro, pero si es el que más espacio ocupa, un piano de cola.
   -¿Cuál fue el ultimo libro que leíste?
Una recopilación de las cartas íntimas de Antoine de Saint-Exupery.

    -¿Cuál es tu refrán o frase favorita?

 Desde hace un tiempo, escucho con frecuencia "...es lo que hay..." me gusta, amo a quien me lo dice, me permite tomar conciencia del instante preciso en que me encuentro.

   -¿Qué canción elegirías para ponerle banda sonora a tu vida?
En mi vida hay muchas canciones y muchos silencios y la mejor banda sonora es el sonido del mar.
   -¿Cual es tu postre favorito?
El arroz con leche.
   -¿Un sueño por cumplir?
Hoy soy feliz, es lo que hay.
   -¿Tus aficiones?
Escribir, cocinar, caminar.
4. Concede el premio a 11 blogs.
   * A Beatriz Martín Piña,  http://beatrizplasmasuspensamientos.blogspot.com.es
   * A Gema Avefénix ,  http://gema-avefnix.blogspot.com.es/
   * A Vanesa Rodriguez, http://  irisdeasomo.wordpress.com
   * A Jose Juan Picos Freiré, http://vientodemisvelas.blogspot.com.es/
   * A Mila Gomez, http://milaencuentros.blogspot.com.es/
   * A Ana Molina , http://hilvanandomomentos.blogspot.com.es/
   * A Mariel Elias, http://intuicionesdemarielelias.blogspot.com.es/
   * A Lola Olivera, http://lindafalsedad.blogspot.com.es/
   * A Lucas Albor, http://alamalaliteratura.blogspot.com.es/
   * A Joan Vivancos, http://joanfran391.blogspot.com.es/
   * A Mamen Andalucía, http://mariposasquemadrugan.blogspot.com.es/



Estos premios me fueron otorgados por Irene y su blog http://laquimerablog.blogspot.com.es/ , muchas gracias Irene por tu blog (ahora en reforma).

Premio FT.
   Es un reconocimiento al trabajo y al mérito de tus compañeros.
  
Premio Parabatais.
   La palabra proviene de los Parabatai, guerreros Nephilim que luchan juntos de por vida, unidos por el vínculo de la cercanía y el compañerismo. Ese es el espíritu del premio,  el reconocimiento al compañerismo y a la hermandad entre bloggeros.

Premio Dardos.
   Reconocimiento a la creatividad, dedicación y esfuerzo por mantener el blog, así como la capacidad de transmitir valores personales, culturales, éticos y literarios.

Premio Black Wolf-blogger award
   Reconocimiento al trabajo reflejado, dedicación y calidad.

Para este conjunto de premios también  nombro los siguientes blogs:
* A Beatriz Martín Piña, http://beatrizplasmasuspensamientos.blogspot.com.es * A Gema Avefénix , http://gema-avefnix.blogspot.com.es/ * A Vanesa Rodriguez, http:// irisdeasomo.wordpress.com * A Jose Juan Picos Freiré, http://vientodemisvelas.blogspot.com.es/ * A Mila Gomez, http://milaencuentros.blogspot.com.es/ * A Ana Molina , http://hilvanandomomentos.blogspot.com.es/ * A Mariel Elias, http://intuicionesdemarielelias.blogspot.com.es/ * A Lola Olivera, http://lindafalsedad.blogspot.com.es/ * A Lucas Albor, http://alamalaliteratura.blogspot.com.es/ * A Joan Vivancos, http://joanfran391.blogspot.com.es/ * A Mamen Andalucía, http://mariposasquemadrugan.blogspot.com.es/



Y por ultimo el premio  que me concedieron Juan Guerrero, Flora Rodriguez y Mila Gomez muchísimas gracias a los tres, como todos los anteriores sois magníficos y deseo seguir deleitándome con vuestros escritos.
El premio BOR Litarcihis Bloguer ha sido creado por +Francisco Moroz​​​​ - cuyo bloghttp://abrazodelibro.blogspot.com.es/ es altamente recomendable - y sus características son:

BOR: Blog ORIGINAL
Litarcihis: Nombre de la mención. A los blogs LITERARIOS (LIT): libros, poesía, relatos y todo tipo de escrituras fantásticas, terror, ciencia ficción, amor, sueños...
Sobre ARTE (AR): Pintura, escultura, música, arquitectura, decoración, cocina, cine, teatro...
CIENCIA (CI): Biología, naturaleza, arqueología, ecología, física, matemáticas, astrología, botánica...
HISTORIA (HIS): todos aquellos que nos hablen de nuestro pasado y recuerden con fotos y escritos todo aquello que la memoria olvida.
Bloguer: Un premio que es concebido no solo al blog, sino también al creador que se lo trabaja y lo modela otorgándole es sello personal, como un "dni" único y reconocible para los lectores, a parte de llenarlo con un contenido que encierra y atesora el tiempo del propio autor puesto a disposición de los lectores.

Las condiciones para aceptarlo son las siguientes:

1- Agradecer al que te lo concede.
2- Ponerlo en lugar visible en tu blog.
3- Nominar al número de blogs que tu creas conveniente pero solo de 1 a 10 y no más, para no hacerlo engorroso.
4- Que el blog al que se lo concedes sea de tu agrado y te aporte algo a nivel personal. Indiferente el número que tenga de seguidores.
5- Avisar a los blogs elegidos.

Los mismos blogs anteriores son mis nominados:
* A Beatriz Martín Piña, http://beatrizplasmasuspensamientos.blogspot.com.es * A Gema Avefénix , http://gema-avefnix.blogspot.com.es/ * A Vanesa Rodriguez, http:// irisdeasomo.wordpress.com * A Jose Juan Picos Freiré, http://vientodemisvelas.blogspot.com.es/ * A Mila Gomez, http://milaencuentros.blogspot.com.es/ * A Ana Molina , http://hilvanandomomentos.blogspot.com.es/ * A Mariel Elias, http://intuicionesdemarielelias.blogspot.com.es/ * A Lola Olivera, http://lindafalsedad.blogspot.com.es/ * A Lucas Albor, http://alamalaliteratura.blogspot.com.es/ * A Joan Vivancos, http://joanfran391.blogspot.com.es/ * A Mamen Andalucía, http://mariposasquemadrugan.blogspot.com.es/

Me he dejado muchos, muchos otros blogs, todos también merecedores de premios, pero estoy seguro que pronto tendrán alguna mención.

viernes, 5 de junio de 2015

La respuesta de la Condesa.




Yo tampoco he de empezar esta carta con las formalidades de nuestra sociedad tan encorsetada, sabéis que soy una dama rebelde y he de responderos, a golpe de latido, o a borbotones del corazón y con la premura de que partan estas noticias mías cuanto antes.

Con la inmensa alegría de haber recibido las vuestras y aún desbordada por la cantidad de notas que dejasteis en los sitios más inverosímiles de mis estancias para que os recordara.

Me he sentido emocionada, aún hoy, siguen en los lugares donde las encontré.

Se que estáis bien y que gozáis de buena salud, algo en mi interior me lo dice, denominar esa intuición mía como mejor os plazca, se que es así, puede que por mis raíces gallegas tenga algo de "meiga" y guarde, en lo más profundo de mí, poderes ancestrales que me permiten conocer vuestro estado de animo y de salud.

Vuestra carta, la cual he releído varias veces, fue colocada por el Sr. Fidel, apartada de las otras, encima del escritorio y justo debajo  de un rinoceronte tallado en madera de ébano que adquirí mediante trueque con otras baratijas, un recuerdo de la tribu que nos  acogió en este viaje, ya os hablare de ella a la primera ocasión que tenga de compartir con vos una  larga velada.
El taimado del  Sr. Fidel, puede que influenciado por su esposa (estoy segura), a la cual tuvisteis ocasión de conocer en la Pascua y de la que no creo que os hayáis olvidado, sobre todo después del sermón que os hecho, debe de sospechar, que vos y yo mantenemos una relación algo más allá de la amistad, de vez en cuando me pregunta sobre vuestro regreso y cuanto tiempo os quedareis, en fin, ambos sabemos que no se equivoca, pero por el momento les dejare a ambos que sigan con esa sospecha o suposición, así tendrán otro tema del que hablar mientras juegan al bridge o a la canasta las tardes de los domingos.


Os comunico como anticipo, que me he visto sumergida en varias situaciones complicadas y os lo cuento "a toro pasado", con esa expresión tan tuya. Algunas de ellas por mi carácter intrépido y aventurero, eso no os sorprenderá , pero sabed que en algunas he temido por mi vida al menos por algunos instantes, otras me obligaron a un esfuerzo físico extremo y otras, por suerte, pude ser reconducida a nuestro asentamiento  por alguno de los guías, no temáis, he regresado de una pieza, vos sabéis que soy invicta y  meiga, lo cual resulta una combinación curiosa para sobrevivir en estos lugares tan cautivadores, no he de deciros que desamparados para sus habitantes, pero si, para nosotros los europeos, que no estamos acostumbrados a estos peligros.

Las noches alrededor del fuego después de la cena, resultaron una sinfonía de estrellas acompañadas por el murmullo de los cánticos de la tribu que tapizaban la atmósfera con sus voces y que me embriagaban junto con los deseos por vos.
Sí, sentí  cierta añoranza y he de confesaros, que en esas noches de luna llena,  sonidos de animales desconocidos junto con el retumbar rítmico de los tambores, que acompañaban los bailes frenéticos de los guerreros, os deseaba ardientemente, ojala hubierais estado a mi lado, os confieso que imagine el recorrido de vuestros dedos por mi cuerpo bañado en sudor, como cierto es, que aún no se me ha pasado ese deseo  y aquí, ya en mis aposentos del castillo de Franqueira, sigo teniendo esa necesidad vuestra.
¿Cuando regresareis?
Sabed que mis obligaciones me impiden durante un tiempo viajar a vuestro lado, cierto que aunque rebelde, soy una persona responsable y he de resolver algunos asuntos relacionados con la familia y con las personas que tengo a mi cargo. No dudéis que tan pronto como acabe con estos quehaceres, de mi condición y de mi animó pondré rumbo hacia vuestra residencia, si es que antes vos no podéis regresar a este lugar que tanto os place.

Os dejo, pues, al igual que vos a mí, con esa turbación que producen  los deseos del amor, con el ansia de vuestras noticias y de vuestros abrazos, al menos de momento, a la espera de vuestra respuesta, o de vuestro regreso, lo que antes se produzca o lo que vos mejor consideréis o podáis efectuar y tener por seguro que yo también os amo y os espero.

                             

sábado, 23 de mayo de 2015

Condesa de Faria

Puede que tenga usted razón y yo sea una de esas personas de otra época, cercano al romanticismo de Becquer y muy próximo al Sr. Fidel, ese gallego apasionado que a vos os gusta mencionar.



Se, que este, no es el comienzo mas apropiado de una carta de amor, y puede que rompa los tópicos de las misivas encendidas de un enamorado, os diré en mi descargo, que en la papelera reposan, en pequeñas bolitas unos cuantos comienzos, unos apasionados, otros tiernos y todos perturbadores, todos desechados por extrañas razones que yo mismo desconozco y sí,  perturbadores, porque vos, en cierta ocasión así definisteis mis cartas de amor y así me las reclamabais desde los confines del mundo.
 -¡Escribidme!, -me decíais- necesito ser perturbada, y yo os imaginaba extasiada,  apenas cubierta por una sabana, postrada  en vuestro lecho, y con mis ultimas cartas en vuestras manos, leídas con vuestra propia voz y recordaba... y en realidad no se porque, los versos de Santa Teresa.


Hoy os vuelvo a escribir, porque siento la necesidad de plasmar en este espacio en blanco mis pensamientos y lo hago desde aquí,  desde vuestras posesiones de La Franqueira, y en vuestra ausencia, vos os encontráis en otras tierras y yo estoy pronto a partir a otras más lejanas.
Este castillo que tuvisteis a bien poner a mi disposición y del cual he disfrutado gratamente en vuestra compañía y que  ahora con vuestra partida y apurando los días de la mía se encuentra como desangelado, aún así, he de deciros, que si cierro los ojos me parece veros sentada en el pequeño claro del ala oeste dejándoos acariciar por los tenues rayos de sol que se filtraban por entre las ramas de los robles, escuchando el trinar de los pajarillos y perdida en vuestros pensamientos, os confieso que me gustaba contemplaros desde mis aposentos y ver, como de vez en cuando, alzabais la vista hacia ellos, como solicitando mi presencia con el suave aleteo de vuestras pestañas.

Os escribo, mirando  hacía al claro, e imaginándoos allí sentada y porque creo que  en algun momento habéis llegado a pensar o discurrir que mi partida es un mal que quizás descoloque vuestras ilusiones  y como sé, que sois una persona culta y leída, puede que algun momento os viniera a la mente  esa frase de Alejandro Dumas que dice: "para todos los males, hay dos remedios, el tiempo y el silencio"

He  de deciros que si mi partida nos resta tiempo en común, el que tenga a partir de ahora, lo administrare de tal forma que pueda compartir muchos momentos en vuestra compañía, tratare por todos los medios a mi alcance  de aliviaros de mi ausencia en la seguridad de que vos haréis lo mismo y en la certeza de que ambos nos veamos recompensados, y no, no temáis por mi silencio, porque cuando se establezca sera por causas ajenas a nosotros, y aunque me informado de que las postas de correos funcionan con prontitud lógico es pensar que algunos días no tendremos noticias ambos, aún así procurare hablaros con  melodías negro sobre blanco para recomponer vuestro animo y otras veces para turbar vuestros pensamientos con mi próximo regreso, en la confianza de que vos os alegrareis con dichas cartas.

Querida condesa de Faria, vos sabéis que os amo, con la intensidad de mi naturaleza imperfecta y con ese punto de romanticismo de Becquer y aunque mi amor  por vos os turbe, a veces, no os sintáis espantada si os digo, que solo vos, me bastáis.

Os echare de menos es cierto, pero también os recordare y al recordaros en lo profundo de mi apaciguare vuestra ausencia, estar pues, en la medida de vuestros ánimos, tranquila, no olvidéis que sois invicta, el tiempo pasara breve y pronto nos volveremos a reencontrar.
Atentamente y vuestro.



jueves, 7 de mayo de 2015

Abrazos perdidos


Cuenta una leyenda que aquí yacen los brazos de unos amantes.
En ese túmulo frío y casi olvidado, reposan sus abrazos. Alto fue el el precio que pagaron por tal osadía. 
Amarse en un abrazo


 Me cubrieron el rostro,  pensando que así te olvidaría.

 Mis ojos se extendieron por mis brazos

y alcanzaron tus sueños en un abrazo.




Me desprendiste del cielo
con sogas de lluvia
para abrazarnos.
Y en un abrazo amarnos en la intemperie de dos mundos,
que  reprimían sus abrazos.




Nos condenaron  
por el acto de abrazar nuestro amor.
Por  un abrazo que no era suyo.
Todos, ellos y ellas.

¡Alzad la vista! ¡Malditas!

Mirarme desnudo.
¡Abrazarme!
Con vuestra lujuria de apetito infinito.



¿Bajad la vista! ¡Malditos!
¡Miradla a ella!
¡abrazarla! 
con vuestra agonía de anhelo eterno.






                                                                     Nos visteis abrazar 
en sueños etéreos
entre la lluvia y el cielo,
ahora ¡malditos todos!:
contemplarnos, ya incombustibles,
¡incendiaros vosotros!, todos
aquellos que amputaron  nuestros cuerpos.
 Ahora estamos en vuestras envidiosas mentes.
                                                                        Nos amamos, sí, en un abrazo eterno.

¡Porque
 es mejor quemarse
que apagarse lentamente!.












 




jueves, 30 de abril de 2015

Besos y garabatos


Nunca me escribes, me dices con tu carita de mujer dolida.
¿Por qué nunca me escribiste?.
Y yo..., yo no supe contestar. Seguí mirándote  y preguntándome...



Me pregunto, si tu sabes de las letras que yo trace.

En la cama fría de una casa vacía quedaron nuestros abrazos.

Donde turistas de tu piel, mis dedos, hacían garabatos.

Y  también nuestros besos.

Esos besos, que acabaron con el rubor que incendiaba las lagrimas en tus mejillas.

Duermen ya, tras las ondas de carmín de tus labios. Olvidados.


Escribí garabatos en tu pecho y en tu vientre, entre besos y risas.
Ya no lo recuerdas. Garabatos en  tu piel.

Cuando me exiliaste de tus ojos,
hice crepitar los versos de tu recuerdo con los besos peregrinos de tu boca,
en la terraza, aquella, que descubriste para mi.

Y ahora..., ahora no me digas que no te escribo.



Entre volutas de poesía y relatos
emigre a tu piel
para escribirte entre los lunares
con besos y garabatos,
versos al atardecer.


Fotos de Sofia Carvalho, su blog:http://sofiaomeumundo.blogspot.pt/



jueves, 23 de abril de 2015

El buscador de recuerdos

   "Un encuentro es consecuencia del azar, un reencuentro es destino."



La tarde del viernes 23 de abril del año 93 el grupo "Minemann Blues Band" se disponía a ofrecer su primer concierto en el bar D. Zameiro. El local ocupaba un antigua aceña en uno de los margenes del río Ave, lugar de referencia para los nuevos grupos musicales  y paso obligado de Peregrinos en la localidad de Vilarinho.
Mientras el grupo preparaba todos los instrumentos y artilugios sonoros, la terraza se fue llenando de jóvenes que desde las aldeas cercanas, se fueron acercando dispuestos a pasar una velada entre cervezas, amigos y buena música a la orilla del río.



Fue una tarde de primeras veces para los allí presentes.
El hijo del pianista, conectaba los cables de los altavoces a los instrumentos, prestando mas atención a las chicas que a su primer trabajo al lado de su padre.
El primer concierto de blues que un peregrino escucho apoyado en su bastón.
La primera vez que  una chica medio rubia y con pinta hippie se dedico a  amenizar la  espera recitando poemas de Pessoa a cambio de una cerveza.
La primera vez que un vodka con naranja fue agitado todo un concierto entre las suaves manos de una chica que no bebía alcohol. 
La primera vez que alguien escucho su nombre en un estribillo improvisado a ritmo de blues por su dieciséis cumpleaños: Martha, you're so pretty, congratulations girl with blue eyes.
También fue la primera vez que el hijo del pianista desconecto los altavoces de sonido del grupo justo en el instante en el que la chica de ojos azules daba su primer beso a un joven desaliñado que tenia a su lado.
Un apagón tan efímero como la caricia que le dejo en los labios.
Y todo esto fue visto por primera vez por una chica de melena encaracolada, que recompuso su ropa deportiva a la vez que en su rostro moreno se dibujaba un gesto de admiración.
Como también fue la primera vez que el satélite Landsat-1 volvió a tomar imágenes después de haber sido desactivado en 1978.



Marta llevaba  mes y medio tumbada en la cama de esa clínica privada, intentando sobreponerse al aburrimiento que le ocasionaba ese primer embarazo tan deseado y que ahora la tenia postrada por ser considerado de alto riesgo.
Las horas se hacían largas y distraerse era una ardua tarea, unos ratos dormitando, algunos leyendo, otros perdida en sus pensamientos, sobre todo en aquel recurrente que de vez en cuando asaltaba su mente, como un "déjà vu" y que hacia referencia a su pareja.


Desde que conoció a Carl, tuvo la impresión de haberlo visto mucho tiempo antes, pero no era capaz, por más que lo pensaba de entrelazar donde y cuando, al igual que le sucedía al futuro padre de sus gemelos, él también tenia esa sensación extraña, pero al igual que ella, por mas que se devano los sesos, no encontró ninguna conexión.
 Aquella tarde mientras esperaba la llegada de las visitas  leyó una curiosa historia sobre un hilo rojo que la dejo perpleja y pensativa, según la historia todos estamos conectados por un hilo rojo atado a nuestros meñiques. Esa tarde, recibió por sorpresa la visita de su amiga fotógrafa que llego acompañada de su hija y  a las que puso al tanto de su embarazo y de otras cuestiones, incluida la reciente lectura, pasando una agradable tarde entre futuros y recuerdos. Una tarde balsámica, como le comentaría por wasapp a sus otras dos amigas de la infancia, posteriormente. 
Pronto seria su cumpleaños.

Cuando el Landsat-1 se quedo obsoleto el día reyes de 1978, paso a considerarse parte de la basura espacial, años después el buscador de recuerdos pirateo todo el sistema informático y se hizo con el control del mismo, sabia que tarde o temprano obtendría algun beneficio, como así sucedió, lo que empezó como una aventura se había convertido en su fuente de ingresos al margen de la ley. 
El Satélite guardaba en sus entrañas millones de archivos fotográficos perfectamente ordenados y con una gran calidad de todas las partes del mundo y esas imágenes valían mucho dinero, y lo bueno de todo esto, es que seguía haciendo fotos y él tenia los mandos.


En el equipo de música sonaba la canción "20 de abril del 90" cuando el estribillo fue interrumpido por unos golpes en la puerta. Cuando abrió se encontró frente a una mujer de altura media que ocultaba su rostro tras de unas gafas de sol modelo años 30, media melena moldeada sobre los hombros, vestía unos pantalones a cuadros en tonos grises y negros, un suéter negro, un pañuelo rojo anudado a su cuello y una mochila que no combinaba para nada con el atuendo, pero que la daba un aire juvenil, la invito a pasar  indicándole una butaca para que se sentara.
La mujer deposito frente a él un posa-vasos de cartón algo deteriorado por el tiempo indicándole que mirara al reverso del mismo. El lo cogió entre sus manos y leyó en voz alta: "Mi primer beso 23-04-1993" escrito con tinta azul.
Me gustaría saber si puede localizar alguna foto de esto, -dijo, la mujer.
Puede ser, -respondió, el buscador de recuerdos, para luego añadir: la tarifa son 500 euros por cada fotografía en la que aparezcan las personas que usted desea, dentro de dos días puede venir,¿ le parece bien a las doce?.
Cuando la mujer se marcho, tecleo en el buscador el nombre del bar y anoto las coordenadas, a continuación en otro ordenador más potente, las coordenadas y la fecha, al cabo de diez minutos la impresora deposito tres fotografías con un ligero ruido de fin de impresión.
¡Perfecto!  sonrío mientras las observaba atentamente, el negocio marcha bien.
En la primera  de ellas se veía perfectamente a cuatro chicas, una con pintas de hippy, casi rubia, otra morena con gafas de sol, otra de tez mas blanca y con pelo liso y una cuarta con ropa deportiva y rostro bronceado, no mas de dieciocho años,  parecían conversar, a su lado una mesa ocupada por tres chicos, al fondo una banda de música y detrás de ellos un chico con un cable de la mano. En la siguiente aparecía la misma escena pero una de las chicas, la que aparentaba menos edad, se estaba besando con un chico de la mesa de al lado. En la ultima la chica que acababa de darse el beso  y  el chico del cable se estaban mirando, todos los demás  miraban el cielo.
El buscador de recuerdo sonrió, sabia el por qué, el Landsat-1 acaba de reactivarse con un destello luminoso.


El 23 de abril de 2015, Marta vio rodeada su cama por sus cuatro mejores amigas, que después de cantarle el cumpleaños feliz de rigor depositaron en sus manos un sobre con tres fotografías a color.
Al observarlas no pudo articular palabra, se abrazo a ellas y lloro de alegría mientras sentía como algo tiraba de su dedo meñique.
El mismo día mientras Carl ojeaba un antiguo libro, sintió un ligero tirón en su dedo meñique provocando que el libro quedara suspendido solo por una mano, ese gesto involuntario origino que se desprendiera de las hojas una antigua y ligera servilleta de papel hacia sus pies, la recogió y leyó: Un día besare tus labios. 23-04-1993.
Al mismo tiempo un peregrino concluyo un relato con la palabra "felicidades".



Como curiosidad:http://lamenteesmaravillosa.com/la-leyenda-del-hilo-rojo/
http://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%A9j%C3%A0_vu

viernes, 17 de abril de 2015

Infiel, por los pelos.

Te he sido infiel, ¡sí!, pero por necesidad.
Y ya te digo, que no es, lo que tu piensas.
Créeme, en realidad no deseo que te sientas mal, porque he de repetirte: a sido por necesidad.

Queda en mí el recuerdo con que mesabas mi cabello, mientras platicábamos de nuestras cosas y de los demás, eso no lo olvidare, como tampoco puedo olvidar las revistas que me hacías leer antes de prestarme toda tu atención... aunque yo sé y tu creo también, que no las comprabas solo por mí, a ti también te gustaban.

Han sido muchos años de relaccion, en concreto, diecisiete.

Y aunque no haya sido muy intensa. Y con, intensa, quiero decir que solo dejaba que me pusieras las manos encima una vez al mes, ha sido larga en el tiempo, tarjeta de fidelidad merecida, claro que, los dos estábamos conformes, aunque y de esto estoy seguro, si por ti fuera me hubieras dedicado atenciones al menos una vez por semana, ¿verdad?.

Pero hoy y después de haberte sido infiel, utilizo esta palabra porque creo que es la apropiada entre nosotros, creo que pasaran muchos meses hasta que te vuelva a ver, y si te veo, quizás sea también por necesidad.

Y, te digo todo esto, porque con esta infidelidad mía, se ha producido un gran cambio en mi aspecto, tanto es así, que hasta el camarero me ha dicho que me veía muy bien, palabras textuales: ¡chico, que bien te veo!

Fue un acto arriesgado, es cierto, eso de ponerse en otras manos y no precisamente desarmadas, como bien sabes tú, es una temeridad que me podía haber costado un tiempo sin salir de casa, o bien volver a ti.
Pero no, creo que tardare en regresar a tu sillón, más que nada, porque cuando he llegado a casa mi chica se ha echado en mis brazos y me ha piropeado y eso... eso anima mucho, muchísimo, aunque a ti te convierte en mi ex-peluquero.



viernes, 10 de abril de 2015

Tres minutos


Tres minutos, exactamente, ese es el tiempo que estuve mirándome en sus ojos.
Para enamorarme de usted.
Se sorprende, ¿verdad?.
Podría resultar poco creíble, pero fue así, aunque en realidad, esos tres minutos transcurrieron entre nuestros pupilas un tiempo después de conocernos. Tan solo un poquito después.


Al principio eramos dos perfectos desconocidos, dos personas que se presentan a si mismas  en un lugar bastante distante  y fuera de su zona de confort.
Como si hubieran sido designados para formar parte del experimento del doctor Arthur Aoron, el famoso psicólogo, que formulo 36 preguntas,  que dos personas totalmente desconocidas deberían responderse alternativamente para al final del test, mirarse a los ojos durante tres minutos, en silencio.
El ¿resultado?... bueno, podría ser que se enamoraran.

Casualmente la primera pregunta de ese test era: Si pudieras elegir a cualquier persona del mundo, ¿a quien invitarías a cenar?

Y, sí..., ese día acepte cenar con usted y la nombro de "usted", por que cuando me lo propuso, aún eramos ambas, dos personas extrañas  y  con su invitación, a parte de sentirme halagado de acompañar su velada, me entro la curiosidad de averiguar las razones por las cuales nos encontramos allí.

Al igual, que el hecho de no conocernos anteriormente,  propicio que usted  y yo fuéramos contestando simultáneamente a las preguntas varias que nuestras mentes nos formularon en ese espacio temporal de la terraza de un bar, con la inocencia de dos niños que se encuentran en el parque.

Y no fueron precisamente las preguntas del famoso test, al que por cierto, tuve acceso bastante tiempo después. Un poquito después.

Preguntas inocuas, como sus respuestas, mirándonos a los ojos, supongo que es por eso, y me refiero a sus ojos, que perdí la noción del tiempo y porque aún recuerdo, que el plato de carne que pedí, se quedo frío, entre un tiempo de interrogaciones.

Lógicamente ninguno de los dos tenia como plan para esa noche enamorarse.

Pero ahora, que usted ya sabe que estoy enamorado de sus comunes iris marrones y ya que lo único que realmente nos pertenece es el tiempo, lo pongo a su disposición, el mío, para con usted, con el deseo de que me siga sorprendiendo con sus preguntas, nos contemos esas cosas que admiramos de nosotros y aceptemos los cumplidos de nuestras miradas.
Atentamente, mis también comunes iris marrones.

Si deseáis más información:

https://es.tendencias.yahoo.com/las-36-preguntas-que-pueden-hacer-que-dos-personas-se-enamoren-en-menos-de-una-hora-121902521.html