jueves, 23 de abril de 2015

El buscador de recuerdos

   "Un encuentro es consecuencia del azar, un reencuentro es destino."



La tarde del viernes 23 de abril del año 93 el grupo "Minemann Blues Band" se disponía a ofrecer su primer concierto en el bar D. Zameiro. El local ocupaba un antigua aceña en uno de los margenes del río Ave, lugar de referencia para los nuevos grupos musicales  y paso obligado de Peregrinos en la localidad de Vilarinho.
Mientras el grupo preparaba todos los instrumentos y artilugios sonoros, la terraza se fue llenando de jóvenes que desde las aldeas cercanas, se fueron acercando dispuestos a pasar una velada entre cervezas, amigos y buena música a la orilla del río.



Fue una tarde de primeras veces para los allí presentes.
El hijo del pianista, conectaba los cables de los altavoces a los instrumentos, prestando mas atención a las chicas que a su primer trabajo al lado de su padre.
El primer concierto de blues que un peregrino escucho apoyado en su bastón.
La primera vez que  una chica medio rubia y con pinta hippie se dedico a  amenizar la  espera recitando poemas de Pessoa a cambio de una cerveza.
La primera vez que un vodka con naranja fue agitado todo un concierto entre las suaves manos de una chica que no bebía alcohol. 
La primera vez que alguien escucho su nombre en un estribillo improvisado a ritmo de blues por su dieciséis cumpleaños: Martha, you're so pretty, congratulations girl with blue eyes.
También fue la primera vez que el hijo del pianista desconecto los altavoces de sonido del grupo justo en el instante en el que la chica de ojos azules daba su primer beso a un joven desaliñado que tenia a su lado.
Un apagón tan efímero como la caricia que le dejo en los labios.
Y todo esto fue visto por primera vez por una chica de melena encaracolada, que recompuso su ropa deportiva a la vez que en su rostro moreno se dibujaba un gesto de admiración.
Como también fue la primera vez que el satélite Landsat-1 volvió a tomar imágenes después de haber sido desactivado en 1978.



Marta llevaba  mes y medio tumbada en la cama de esa clínica privada, intentando sobreponerse al aburrimiento que le ocasionaba ese primer embarazo tan deseado y que ahora la tenia postrada por ser considerado de alto riesgo.
Las horas se hacían largas y distraerse era una ardua tarea, unos ratos dormitando, algunos leyendo, otros perdida en sus pensamientos, sobre todo en aquel recurrente que de vez en cuando asaltaba su mente, como un "déjà vu" y que hacia referencia a su pareja.


Desde que conoció a Carl, tuvo la impresión de haberlo visto mucho tiempo antes, pero no era capaz, por más que lo pensaba de entrelazar donde y cuando, al igual que le sucedía al futuro padre de sus gemelos, él también tenia esa sensación extraña, pero al igual que ella, por mas que se devano los sesos, no encontró ninguna conexión.
 Aquella tarde mientras esperaba la llegada de las visitas  leyó una curiosa historia sobre un hilo rojo que la dejo perpleja y pensativa, según la historia todos estamos conectados por un hilo rojo atado a nuestros meñiques. Esa tarde, recibió por sorpresa la visita de su amiga fotógrafa que llego acompañada de su hija y  a las que puso al tanto de su embarazo y de otras cuestiones, incluida la reciente lectura, pasando una agradable tarde entre futuros y recuerdos. Una tarde balsámica, como le comentaría por wasapp a sus otras dos amigas de la infancia, posteriormente. 
Pronto seria su cumpleaños.

Cuando el Landsat-1 se quedo obsoleto el día reyes de 1978, paso a considerarse parte de la basura espacial, años después el buscador de recuerdos pirateo todo el sistema informático y se hizo con el control del mismo, sabia que tarde o temprano obtendría algun beneficio, como así sucedió, lo que empezó como una aventura se había convertido en su fuente de ingresos al margen de la ley. 
El Satélite guardaba en sus entrañas millones de archivos fotográficos perfectamente ordenados y con una gran calidad de todas las partes del mundo y esas imágenes valían mucho dinero, y lo bueno de todo esto, es que seguía haciendo fotos y él tenia los mandos.


En el equipo de música sonaba la canción "20 de abril del 90" cuando el estribillo fue interrumpido por unos golpes en la puerta. Cuando abrió se encontró frente a una mujer de altura media que ocultaba su rostro tras de unas gafas de sol modelo años 30, media melena moldeada sobre los hombros, vestía unos pantalones a cuadros en tonos grises y negros, un suéter negro, un pañuelo rojo anudado a su cuello y una mochila que no combinaba para nada con el atuendo, pero que la daba un aire juvenil, la invito a pasar  indicándole una butaca para que se sentara.
La mujer deposito frente a él un posa-vasos de cartón algo deteriorado por el tiempo indicándole que mirara al reverso del mismo. El lo cogió entre sus manos y leyó en voz alta: "Mi primer beso 23-04-1993" escrito con tinta azul.
Me gustaría saber si puede localizar alguna foto de esto, -dijo, la mujer.
Puede ser, -respondió, el buscador de recuerdos, para luego añadir: la tarifa son 500 euros por cada fotografía en la que aparezcan las personas que usted desea, dentro de dos días puede venir,¿ le parece bien a las doce?.
Cuando la mujer se marcho, tecleo en el buscador el nombre del bar y anoto las coordenadas, a continuación en otro ordenador más potente, las coordenadas y la fecha, al cabo de diez minutos la impresora deposito tres fotografías con un ligero ruido de fin de impresión.
¡Perfecto!  sonrío mientras las observaba atentamente, el negocio marcha bien.
En la primera  de ellas se veía perfectamente a cuatro chicas, una con pintas de hippy, casi rubia, otra morena con gafas de sol, otra de tez mas blanca y con pelo liso y una cuarta con ropa deportiva y rostro bronceado, no mas de dieciocho años,  parecían conversar, a su lado una mesa ocupada por tres chicos, al fondo una banda de música y detrás de ellos un chico con un cable de la mano. En la siguiente aparecía la misma escena pero una de las chicas, la que aparentaba menos edad, se estaba besando con un chico de la mesa de al lado. En la ultima la chica que acababa de darse el beso  y  el chico del cable se estaban mirando, todos los demás  miraban el cielo.
El buscador de recuerdo sonrió, sabia el por qué, el Landsat-1 acaba de reactivarse con un destello luminoso.


El 23 de abril de 2015, Marta vio rodeada su cama por sus cuatro mejores amigas, que después de cantarle el cumpleaños feliz de rigor depositaron en sus manos un sobre con tres fotografías a color.
Al observarlas no pudo articular palabra, se abrazo a ellas y lloro de alegría mientras sentía como algo tiraba de su dedo meñique.
El mismo día mientras Carl ojeaba un antiguo libro, sintió un ligero tirón en su dedo meñique provocando que el libro quedara suspendido solo por una mano, ese gesto involuntario origino que se desprendiera de las hojas una antigua y ligera servilleta de papel hacia sus pies, la recogió y leyó: Un día besare tus labios. 23-04-1993.
Al mismo tiempo un peregrino concluyo un relato con la palabra "felicidades".



Como curiosidad:http://lamenteesmaravillosa.com/la-leyenda-del-hilo-rojo/
http://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%A9j%C3%A0_vu